Buenas! Ara por estos lares. Hoy les traigo la reseña de "Calle Dublin" de Samantha Young. Desde el 2013 que está este libro en Argentina pero recién ahora se me da por prestarle atención. ¡Mejor tarde que nunca!
Título Original: On Dublin Street
Saga: On Dublin Street #1
Autora: Samantha Young
Editorial: Ediciones B
Páginas: 368
Fecha de publicación en Argentina: Abril de 2o013
Sinopsis:
Cuatro años atrás, Jocelyn Butler dijo adiós a su trágico pasado en Estados Unidos para empezar una nueva vida en Edimburgo. Pero cuando se muda a un apartamento en Dublin Street y conoce al hermano mayor de su compañera de piso, todo cuanto ha intentado proteger se ve sacudido hasta lo más profundo.
Braden Carmichael es un hombre que siempre consigue lo que quiere, y ahora la quiere a ella. Sabedor de que Jocelyn ha renunciado a establecer cualquier clase de relación, le propone dar rienda suelta a la intensa atracción que siente el uno por el otro, sin dejar que la relación vaya más allá del sexo. Jocelyn acepta, sin imaginar que el atractivo escocés se enamorará de ella sin remedio.
Reseña:
Esta es otra recomendación que me hizo mi amiga Eli, así que infinitas gracias a ella. No le tenía mucha fe porque no soy una gran fan de este género como he mencionado en otras oportunidades pero Calle Dublin hizo muchos méritos para ser una lectura con buena puntuación.
Jocelyn la protagonista, es quizás, el punto más fuerte de este libro. Perdió a toda su familia en un accidente, y una serie de sucesos posteriores a eso hicieron que ella sea como es, al momento de mudarse a Dublin Street. Una chica excesivamente reservada, que se guarda muchos secretos, que no le gusta hablar de su pasado y que no deja que nadie adivine como se siente, o como piensa. Ojo, esto no la hace una mujer desagradable. Es divertida, ocurrente, sabe ser una buena amiga y tiene un gran sentido del humor. Pero cuando de sentimientos se trata, se esconde como una tortuga en su caparazón. Tampoco habla de su familia muerta, porque los recuerdos le provocan ataques de pánico que no puede manejar. Es todo un caso para analizar. No quiere entablar relaciones serias con nadie, no quiere enamorarse. Porque tiene miedo. Miedo de sufrir otra pérdida.
Así que en esa situación se encuentra cuando Braden Carmichael entra en su vida, siendo el hermano de Ellie, la nueva compañera de piso de Jocelyn. Él también tiene un pasado triste detrás, pero lo ha sabido afrontar y hoy en día es un exitoso empresario acostumbrado a conseguir lo que quiere. Y lo que él quiere ahora es a Jocelyn. Así que después de que ambos se conocieran en circunstancias poco convencionales y de que el ambiente se caldeara cada vez que se encontraban juntos en la misma habitación (no en serio, ¡se quema todo!), Braden le propone a Jocelyn una relación de “amigos con derecho a roce”. Trato que le viene bien a nuestra protagonista, que está a favor de no entablar relaciones serias. Pero por supuesto, lo que parece sencillo empieza a complicarse cando los sentimientos entran en juego.
Dije que opino que Jocelyn es una de las mejores cosas que tiene el libro, pero eso no significa que sea un ángel. La chica es capaz de sacarle canas verdes al lector. Su afán por no querer crear lazos llega a ser un fastidio en numerosas ocasiones. Aunque sin intención, lastima a las personas a su alrededor. Y aunque parezca contradictorio, a fin de cuentas, todo eso es lo que la hace una protagonista querible. Porque suena como muy real.
Braden es otro sujeto de mi agrado. No es el personaje mejor construido que leí ni mucho menos. Pero es un cavernícola que sabe comprarse al lector. Tiene sus actitudes ridículas, como Joss, tirando para el lado de infantiles. Pero es un amor. Sí, queremos a Braden. Mucho.
También está Ellie, una chica buena, desinteresada, bobalicona, dulce, quien es la primera en ganarse el afecto de Joss sin siquiera intentarlo. Me descubrí a mí misma sintiendo preocupación por ella, y subida a la palmera con su historia de amor con Adam, amigo de Braden.
Es el primer libro de Samantha Young que leo y a pesar de mis reparos con el género, voy a seguir leyendo cualquier cosa que escriba. Esperaba encontrarme con un tonto argumento basado en sexo, y escenas de esas para tirar para arriba sin ton ni son. Vale, de esas hay muchas, y a veces ocupan varias páginas pero no es lo que esperaba. Hay otras cosas que son realmente importantes en esta historia, que le dan una profundidad temática, porque la autora habla de la familia, de la amistad, de superar pérdidas, de confiar en la persona que amamos, y sobre todo, de no pensar tanto en el futuro y vivir el presente.
En fin, con un estilo sencillo y efectivo, y unos diálogos por demás de buenos, Calle Dublin me compró definitivamente. Denle una oportunidad.
Calificación: